Carlos Luna
Periodista desde 1992, ha escrito en Novedades, Diario de Yucatán y El Financiero, entre otros. Es editor de Tvradioriviera.com
Pue sí, en esta zona sólo Yucatán se veía coloreado de verde en el Sureste, hasta la media noche de ayer, como prendiendo focos amarillos de que algo no está saliendo bien para el tricolor por esos rumbos, particularmente en Caribe Mexicano donde creo hay liderazgos indiscutibles surgidos del tricolor. Luego se sumó Campeche a los verdes y Veracruz se tiñó de azul.
Puede ser una llamada de atención para los políticos que pudieran no estar atendiendo a la gente como se debe, que se han confiado de poderíos que en realidad no son como antes, o que han dejado crecer las traiciones de quienes se cebaron dentro de sus mismas filas.
Este aparente jalón de orejas para el PRI en Quintana Roo, que sin embargo no hizo tanta mella en el triunfo priísta de Enrique Peña Nieto a nivel nacional, y que no fue ni hizo réplica en el vecino estado de Yucatán, donde el PRI sólo retrocedió en Mérida, es un foco amarillo.
Valdría la pena evaluarlo, porque si bien es muy respetable el voto por el PRD que confirma que cada quien es libre de votar por quien considere en Quintana Roo -contra lo que dicen quienes gustan de acusar al Gobierno estatal priísta de comprar votos- no es bueno desperdiciar el gran potencial priísta que ha tenido el Caribe Mexicano.
Puede ser hora de redefinir prioridades -la principal, llevar a Peña Nieto a la Presidencia se logró- para que la propuesta tricolor que ha tenido muchos aciertos, como la consolidación turística de Caribe Mexicano, siga siendo líder.
Del gobernador Roberto Borge se puede esperar eso y más. A pesar de esos resultados, que algo tienen que ver con el efecto AMLO, no puede negarse que trabaja duro por resolver los problemas de Quintana Roo, por atender a la gente y por generar equilibrios en el medio político.
Y seguramente estará muy pendiente de esta luz ambar, para que en Quintana Roo el PRI siga siendo una buena opción, cercana a la gente, eficaz y a la altura de tiempos y circunstancias.
Para ello es necesario insistir en la unidad del PRI, auténtica, basada en el bienestar de la mayoría y acabar con liderazgos que aunque se dicen tricolores se han alejado notoriamente de los intereses ciudadanos. Pero sobre todo, en no desamparar a la gente, ni traicionar la palabra empeñada o los compromisos.
Mientras quienes han sido favorecidos con el voto, deberán demostrar que son merecedores de esa distinción, dar resultados, ver por los intereses ciudadanos y no sólo por los propios, para que su fuego no sea llamarada de petate.
Y a los que pierden, sumarse a la reconstrucción de sus liderazgos y acercarse a quienes han dado la espalda, lo que por lo visto les ha sido cobrado en las urnas.
No hay triunfos ni derrotas definitivas, sobre todo en esta elección, los resultados en Quintana Roo son parte de un todo. Buen momento para evaluar, corregir y seguir adelante con fuerza.
Correos: carlos@tvradioriviera.com, más en www.tvradioriviera.com
Imprimir
Texto