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EL CLIMA

Los carnavales de México





Miercoles, 03 • Febrero • 2010

Al considerar la importancia de las fiestas de Carnaval en nuestro país, el Consejo de Promoción Turística de México convocó a los destinos que realizan dicha actividad a participar en la presentación "Los Carnavales de México", en ese sentido nos permitimos presentar los orígenes de los carnavales 


Etimología de la palabra, incierta. Al parecer del italiano "carne y vale" "carne a dios". Indicando la excesiva sensualidad de los días de carnaval. Otros aseguran que proviene de "Carro navale" "carro naval"


En la Edad Media, lo llamaron "fasnachat" o "fesenach", fiesta de locura. Hasta hace pocas décadas, se celebraba el Miércoles de Ceniza, enterrando un muñeco. De esa costumbre pagana derivó el "entierro de carnaval".


La máscara tiene un origen religioso derivado del culto a los muertos. Algunos Papas se opusieron a las fiestas de carnaval por el exceso de desenfreno. En la Edad Media, el clero propuso una etimología de la palabra carnaval, "carne-lavare", "abandonar la carne" prescripción de abandonar la carne para la cuaresma.


Para fines del S.XX se empezó a manejar el origen pagano del nombre y de la fiesta en sí. Carna, la diosa Celta de las habas y el tocino. También está conectado con fiestas indoeuropeas, dedicadas al dios Karna. También a la antigua tradición pagana en la que se ofrecía carne al dios Baal- carna-baal. Fiesta donde todo vale.


En la actualidad el carnaval es una fiesta popular de carácter lúdico. Carnaval se refiere a una fecha específica, que se celebra después de Navidad y concluye el martes antes del miércoles de ceniza. En francés se conoce como Mardi gras "martes graso o de la grasa". Los católicos durante la cuaresma no deben comer más que pescado y verduras, no grasa. El sábado anterior al miércoles de ceniza es cuando la mayoría de los pueblos festeja el carnaval.



Los carnavales en México


Los sueños en su aserción más sencilla son la realización de deseos. ¿Quién no ha soñado alguna vez que es otro, que vive una vida que no corresponde a la que lleva, que posee todo aquello que desea pero que en realidad no tiene?. Desde el niño más pequeño hasta el anciano, en todos los confines de la tierra, de todos los colores, de cualquier condición social, en diversos idiomas, los seres humanos soñamos, deseamos trascender a nuestro corto trayecto por la vida. Así, todos los pueblos desde tiempo inmemorial, han tenido la necesidad de enterrar a sus muertos. Con ritos particulares a cada cultura, constatar de ese modo su paso por el mundo. De la misma manera los ritos de la vida, que se convierten en tradiciones, hacen que los pueblos canten, bailen, y se reúnan colectivamente para festejar el estar presentes, ser parte de la especie humana y trasmitir con sus costumbres su identidad. 


Los carnavales facilitan la realización de estos deseos, hacer realidad los sueños, al menos por unos días olvidar quienes somos. Entonces nos colocamos máscaras, disfraces, inventamos historias, y somos libres. Damos rienda suelta a la energía vital. Desde la fría Finlandia hasta la templada África; Angola, Mozambique, Cabo Verde. Toda Europa, Asia, América, Australia, festejan carnavales. Y no únicamente en las grandes ciudades, también en casas, aldeas y pequeños pueblos. Desde los primeros pobladores de la tierra, hasta la actualidad. Y ¿por qué? porque necesitan conservar su identidad, trasmitir su historia de una manera viva, presente, actual. No dejar que se pierda el pasado, porque mientras no se olvide, mediante los ritos a quienes ya no están, los mantenemos vivos. Los carnavales son los herederos de los ritos de iniciación de la primavera. Las primeras culturas sedentarias fueron agrícolas. Es por ello que festejaban el florecimiento del mundo, y lo siguen haciendo.


En México también hay carnavales. Cuando los españoles conquistaron éste país trajeron consigo infinidad de costumbres, vestimentas, animales, religión, idiomas diversos a los existentes. Los indígenas sojuzgados por los conquistadores, admiraban y odiaban éstas costumbres. Con los años fueron amalgamándolas. En el siglo XVI, los criollos, hijos de españoles nacidos en México formaban también un grupo que poblaba el país con costumbres ya diferentes a las de sus progenitores. Durante la Colonia y con el advenimiento del clero, las costumbres volvieron a cambiar. Las reglas se hicieron estrictas. Había prohibiciones merced a la religión en la vida cotidiana. La pomposidad que manifestaba el clero en su vestimenta y las celebraciones religiosas y civiles era prodigiosa. Así que las fiestas anteriores a la cuaresma,  que culminan el martes anterior al miércoles de ceniza se multiplicaron en todo el país. El clero intentó prohibirlas, pero la necesidad de distensión era más fuerte que cualquier ley. Hasta nuestros días las fiestas de carnaval se llevan a cabo en todo el país.




Carnaval internacional de Mazatlán 2010

Del 11 al 16 de febrero 

¡Con Fervor Patrio!  


 Con una historia de más de 110 años, el Carnaval de Mazatlán es considerado uno de los tres más importantes en nuestro continente, por su esplendor, el colorido y dinamismo de sus carrozas reales y carros alegóricos, su organización, calor humano y todo ese sabor que se imprime en las llamadas fiestas del rey momo.

Para el 2010, una vez más, como ha ocurrido desde finales del siglo 19, cuando se celebró la primera fiesta carnestolenda, el pueblo mazatleco se encuentra listo y preparado para celebrar el evento que es considerada su fiesta máxima, y del 11 al 16 de febrero, lo gozarán al máximo, en todo su esplendor. 

Dicen que los mazatlecos son portadores de una carga genética muy particular que se activa cada año y desata energía, pasión, fantasía y frenesí. Dicen también que el fenómeno no sólo se transmite por herencia, sino que es contagioso. Cuando eso ocurre llueven confetis y serpentinas, el cielo se pinta de fuegos artificiales y la gente que por alguna razón está en el puerto experimenta sonrisas repetidas en el rostro y en el alma.

El paseo Olas Altas, que ofrece a los visitantes una de las vistas más bellas del puerto, se ve abarrotado por miles de personas que se entregan a la alegría de las fiestas carnestolendas, de jueves a martes. 

La música de banda, protagonista de los festejos, se ve acompañada de otros géneros que aportan mayor variedad y diversión.

Desde el jueves inician los festejos con la coronación del rey del humor


Orígenes

Con algunos difusos y escasos antecedentes de su origen prehispánico, fue hasta el siglo XIX cuando se tuvieron informes sobre el carnaval mazatleco. 

Por la condición multirracial de la sociedad mazatleca de entonces, los primeros comités ciudadanos encargados de su organización estuvieron compuestos por carnavaleros locales; un irlandés, un alemán, un español y un italiano. 

En las últimas décadas del siglo XIX, el Carnaval era una fiesta en la que predominaba lo grotesco sobre lo gracioso; para las mujeres, harina perfumada y cascarones llenos de oropel; para los hombres, harina, negrumos y anilinas. Paralelamente se desarrollaban severas batallas campales a pedradas entre los barrios del abasto y del muelle.

Todavía en la última década de ese siglo, el festejo por excelencia de los mazatlecos eran las Fiestas de Mayo, organizadas por la tropa para celebrar el triunfo del general Ignacio Zaragoza sobre los franceses en Puebla. Aquella celebración era un verdadero carnaval que había nacido como la expresión de júbilo por el triunfo del ejército nacional.

Pero fue hasta 1898 cuando una junta patriótica de notables, encabezada por el doctor Martiniano Carvajal, organizó una procesión de carruajes y bicicletas 'para erradicar la inmoral harina e imponer el casto y recatado confeti'. 

Legitimado e institucionalizado por las fuerzas vivas del puerto, el carnaval entró así a la modernidad y a la decencia. El pueblo aceptó cambiar la harina por el confeti y le entró con ganas al desorden carnavalero oficial. 

En sus orígenes el carnaval contemplaba la elección del Rey Momo o Rey feo, único protagonista masculino de las fiestas carnestolendas. Desde 1965 el titulo del Soberano cambio por el de Rey de la Alegría, reafirmando así el espíritu bullanguero que despierta con el primer día del carnaval, fecha destinada para esta celebración en la que se reúnen artistas locales en un evento masivo.


Coronación de la Reina de Carnaval

Sin lugar a dudas el evento más esperado por los mazatlecos es la consagración de la Soberana de la máxima fiesta porteña. Una joven de la localidad se convierte en el icono del Carnaval, después de una reñida competencia en la que gracia, porte, inteligencia y belleza son requisitos para hacerse acreedoras de esta importante distinción.

 

Combate Naval y Quema del Mal Humor


El mismo día que se corona a la Reina, el sitio de festejo carnavalero por excelencia, el paseo Olas Altas, se ilumina con los fuegos artificiales que distinguen a los eventos pirotécnicos más esperados del año.

A manera de ritual simbólico, los festejantes, con la incineración del pelele, representación de algún personaje que no despierta la mayor de las simpatías, el puerto se asegura de que el Mal Humor no aceche sus costas, al menos por unos días.

En la noche del sábado el cielo porteño se transforma en el telón de fondo del espectáculo de pirotecnia, láser y sonido conocido como Combate Naval. Allí se recrea la heroica defensa de la ciudad durante el intento de invasión de la corbeta francesa Cordeliére, en 1864. La pirotecnia intercambiada entre mar y tierra simboliza el cañoneo desatado entre las tropas locales en respuesta a la agresión de los galos, con la posterior victoria de los mazatlecos.

Profesionalismo y entrega distinguen al equipo encargado de llevar a cabo el impresionante despliegue de fuegos artificiales que se encuentra a la altura de los mejores del mundo.


Desfiles de Carnaval

Las notas musicales de la Tambora sinaloense se mezclan con la algarabía explosiva de los desfiles del domingo y martes de carnaval. La realeza local preside las fiestas acompañada de embajadoras provenientes de varias partes de la república y del exterior. Grupos musicales, artistas invitados, comparsas y cerca de un millón de entusiastas asistentes encienden la diversión, mientras la procesión va alfombrando un sendero de serpentinas y confeti. 

El paseo costero se abarrota de familias venidas de todos los rincones de la ciudad, la región y muchas partes del país. Cada uno elige su sitio desde horas antes para disfrutar el desfile de los carros alegóricos diseñados y construidos meticulosamente por artistas locales e invitados, que desarrollan una especial habilidad para elaborar vistosas esculturas de madera, papel y alambrón, cubiertas con papel maché y diamantina.


Coronación de la Reina Infantil y Baile Infantil

Dentro de las actividades, la niñez tiene un espacio reservado el penúltimo día del Carnaval, por la mañana se realiza El Gran Baile Infantil durante el cual los más pequeños, ataviados en vistosos y brillantes disfraces son los protagonistas de las fiestas.

Ya por la tarde se lleva a cabo la Coronación de la Reina infantil cuyos orígenes se remontan a 1921 y desde entonces se repite año a año con todo júbilo y tiene su centro en el momento en que la pequeña soberana recibe sus atributos. La coronación de la Reina Infantil acoge en cada edición a una masiva concurrencia que se congrega para disfrutar del espectáculo artístico que ameniza el evento.


Reina Internacional del Pacífico

El Carnaval de Mazatlán agrega un sabor internacional a sus fiestas al invitar reinas de Centro y Sudamérica, y Estados Unidos. Además de participar en los espectaculares desfiles, las bellezas visitantes compiten por el título de Reina Internacional del Pacífico en el salón principal de uno del Club Deportivo Muralla, uno de los más tradicionales de Mazatlán.


CARNAVAL DE MORELOS


* Jiutepec del 17 al 21 de enero
* Tlaltizapán del 31 de enero al 5 de febrero
* Emiliano Zapata del 2 al 5 de febrero
* Tepoztlán del 2 al 5 de febrero
* Tlayacapan del 2 al 5 de febrero
* Yautepec del 8 al 11 de febrero
* Xochitepec del 15 al 17 de febrero   



En Morelos existen un sin fin de tradiciones y leyendas. El carnaval es tal vez una de las fiestas más importantes. Debido al sincretismo de las culturas española e indígena, el carnaval se ha adaptado a las costumbres de nuestros pueblos, dándole características peculiares. El carnaval se lleva acabo antes de la cuaresma, esto se termina el martes antes del "miércoles de ceniza". El tono es de alegre feria, donde participan danzantes, que organizan comparsas. Estos danzantes se llaman Chinelos. Portan una túnica que les llega hasta los pies y que se mueven por las calles al compás del tradicional brinco impulsando a los asistentes a bailar sumándolos a la comparsa.


Los Chinelos son el rostro de todas las fiestas de carnaval de Morelos. Llevan vestidos ricamente adornados con lentejuelas y chaquira de colores. Un sombrero en forma de cono totalmente bordado y adornado con perlas de fantasía: de completa ascendencia árabe. Básicamente en tres poblados se lleva a cabo la fiesta. Tlayacapan, Tepoztlán, Yautepec. En Tlayacapan, el Chinelo utiliza botones blancos con franjas azules. Sombrero corto y abombado. Este pueblo se proclama como cuna del Chinelo. En Tepoztlán el Chinelo usa traje negro con adornos blancos. En la espalda un "volantón", capa con figuras pintadas a mano o bordadas. El sombrero es cónico y alto. El pueblo rebosa de tradiciones, fiestas y leyendas, todas bajo la mirada del Tepozteco y sus acólitos. Cerro del Tesoro, Cerro los Corredores y Cerro de la Manita. Tepoztlán en Náhuatl,  significa Piedras Quebradas. El cerro se escala en una hora, pero quien lo ha hecho, dice que bien vale la pena. El baile del Brinco del Chinelo, ha permanecido casi inalterado por  casi un siglo. Se baila en varias ocasiones, pero es durante el carnaval que presenta su mayor auge. El día del baile, domingo es cuando los danzantes le ganan al sol. El mayordomo da de comer y beber a sus bailarines. Mientras los músicos amenizan el evento. Llevan un estandarte de la banda del barrio de Santo Domingo, que iniciará la marcha por las calles del pueblo. Antes había más danzantes, pero es tan alto el costo de los trajes que el mayordomo lamenta no poder costearlos. La máscara es la parte del atuendo más característica,  que le da un toque cómico al personaje. Es la cara de un hombre blanco, con las mejillas sonrosadas, con grandes ojos azules y una larga barba puntiaguda hacia arriba que le hace parecer un moderno Don Quijote.


A las cuatro de la tarde la comparsa está lista. Los Chinelos elevan la bandera, empieza la procesión. Los músicos tocan instrumentos de aire y percusión. Al llegar a la plaza, las comparsas de cada barrio luchan por aparecer en primer lugar frente a un público que brinca de impaciencia. Dan una o dos vueltas a la plaza, esperando que todas las comparsas se unan. Cuando lo logran surge el silencio y los músicos interpretan piezas más suaves. Esto sirve de pretexto para que los jóvenes inviten a bailar  a las chicas. Cuando explotan los cohetes es hora de iniciar la tradicional danza que durará largas horas. El "brinco" consiste en saltar ágilmente con la punta de los pies, desencadenándose, para dar la impresión de ser marionetas manipuladas por hilos. Los danzantes saltan con energía y avanzan dando vueltas con lentitud. El "brinco" sirve para sacar las tensiones y escaparse. Los Chinelos bailan en grupo, cerca uno del otro, se dan energía entre ellos. Cada uno tiene un estilo propio que desarrolla desde su niñez, y cada día de carnaval aumenta su intensidad en el baile, entrando cada vez más en el juego. En esta danza se advierte el sincretismo de la vieja danza de "moros y cristianos" Sabemos que la palabra Chinelo viene de la palabra náhuatl "tzineloa" que quiere decir "meneo de cabeza". Se dice que la danza de los chinelos y el recorrido que hacen las comparsas al principio del rito representan la peregrinación de los aztecas antes de fundar la ciudad de Tenochtitlán. Antes de escenificar la peregrinación con el chinelo, los indígenas la hacían con el rito de los "axcatzintzintin", que consistía en ir de pueblo en pueblo cosechando granos y flores y capturando mariposas, para posteriormente utilizarlos como adornos en sus disfraces y al llegar al pueblo se ponían a bailar y brincar. De esta manera se difundió el paso del "brinco" hasta llegar a la forma actual.


El Chinelo de Yautepec, tiene bordadas en el traje figuras de colores de chaquira y lentejuela. Es el que más colores usa. El sombrero es alto y delgado, tiene tres plumas de avestruz de colores vibrantes.


CARNAVALES EN OAXACA




En Oaxaca, la celebración de "Quitar la carne" o Carenestolenda o Carnaval, se celebran en casi todas las poblaciones tengan o no cercanía al mar, como San Pablo Macuiltianguis, San Juan Luvina y Santiago Comaltepec, de la Sierra Juárez; donde las comparsas disfrazadas, se detienen a la entrada del pueblo y solicitan permiso con un mensajero a la autoridad municipal para "entrar" la autoridad simula encarcelar al mensajero, y es cuando las comparsas mandan una comisión que dialoga con el sindico municipal logrando el permiso y la libertad del mensajero. Con el permiso, accesan con toda su alegría a las principales calles del pueblo, ironizando de manera jocosa los errores de la autoridad municipal y del mismísimo sacerdote. 


Sin embargo fue en las poblaciones de la costa, que desde principios del siglo pasado, por su marcada presencia de marinos sudamericanos y  comerciantes europeos, donde se desarrollaron de mayor manera estas actividades pero sin que se pudieran olvidar las manifestaciones, máxime tratándose de poblaciones que en gran numero están constituidas de elementos de raza negra, traídos de África por esclavistas, durante el virreinato.  


CARNAVAL  "PUTLECO"  DE PUTLA VILLA DE GUERRERO, OAXACA.

(Tierra de neblina o del humo, pochtli neblina o humo, Tlàn lugar) 

En esta población localizada en la costa de Oaxaca a dos horas en carretera pavimentada de Puerto Escondido, hacia Pinotepa Nacional, se amalgaman las actividades  tradicionales de Carnaval, con modismos y costumbres indígenas, ya que paralelamente a la designación de la Reina de las Fiestas, la comparsa de los "Copalas" organizan un certamen de belleza indígena para tener a su "Diosa de los Copalas" la que encabeza todas las actividades de su grupo, portando su traje regional  compuesto de "enrredo" de lana negra y precioso huipil hasta la rodilla, de algodón blanco urdido en telar prehispánico de cintura y entretejido de arriba abajo con hilaza roja y estambre de distintos colores.


Las comparsas de los "Copalas", "Danza del Macho", "Los Viejos" o "Tiliches" entre otras, desfilan por el pueblo, caminando con sus disfraces en los que destacan el disfraz de "capisallo de palma", tradicional impermeable para cubrirse de la lluvia, o en carros alegóricos convertidos en fantásticos, dragones, diablos, caballos alados, unicornios; en compañía de sus Reinas y Diosa, verdaderas bellezas morenas. 


El Carnaval de Puerto Escondido, contiene elementos étnicos muy interesantes, pues, suelen asistir delegaciones y comparsas de Santa Catarina Juquila, Sola de Vega, San Pedro Pochutla, Santiago Pinotepa Nacional, de Santo Domingo Tehuantepec, y Putla Villa de Guerrero con manifestaciones indígenas y mestizas de carnestolendas que lo hacen verdaderamente original.



CARNAVAL DE CAMPECHE 



Este carnaval fue instituido en Campeche y en la península de Yucatán, en el Siglo .XVI, por el gobernador Guillén de las Casas.  Desde entonces a estas fiestas se les llama carnestolendas. Los carnavales se festejan en los tres días precedentes al miércoles de ceniza. 


Las fiestas se caracterizan por una gran alegría. Es una gran fiesta popular. Se usan disfraces y se baila todas las noches de carnaval. Se conservan algunas comparsas, con danzas y la música original del carnaval campechano. Esta música se denomina "La Guaranducha", que también se toca en las fiestas tradicionales. En las noches de carnaval, los bailes son de gala, con excepción del último que es con disfraces.


El carnaval inicia con la quema del Mal Humor, representado por un muñeco llamado Juan Carnaval, quien se lleva el mal humor y las preocupaciones de la gente, dándoles la oportunidad de divertirse sin trabas.


El primer sábado o "Sábado de Bando", desfilan carros alegóricos, toldos y comparsas,  tirando serpentinas, confeti, dulces y propaganda. Otros desfilan a pie, disfrazados,  haciendo alusiones cómicas a diversas situaciones actuales. En la noche se hace un lujoso baile de gala.


Los toldos, la charanga timbalera, la osa de carnaval, el toro petate son tradiciones que se llevan a cabo hasta la actualidad, dándole al carnaval un realce además cultural. El martes de carnaval se denomina martes de pintadera. Las personas juegan al carnaval pintándose con los más variados tipos de colorantes.


Se bailan también bailes tradicionales campechanos, que iniciaron con la población maya. Durante la conquista con la influencia española y en general europea, la fusión dio como origen al folklore campechano. Guarda gran similitud con las danzas españolas. Las jaranas descienden de las jotas y son balseadas  y zapateadas, mostrando cierta similitud con las sevillanas antiguas. 


El campechano asiste a romerías en toda ocasión civil o religiosa, profana o litúrgica y frente a  las plazas de las iglesias. También  baila la Vaquería, que va acompañada por una orquesta llamada Charanga, integrada por 10-12 músicos de cartel. Esta siempre se acompaña de cuetes y gran algarabía. Así que en la temporada de carnavales, con estos antecedentes artísticos, la ciudad hace un derroche de ingenio y creatividad  para recibir a sus visitantes y atender a los lugareños. 

 


COZUMEL


El Carnaval de Cozumel se realiza en el mes de febrero, es una tradición que comienza en el siglo pasado, cuenta con una profunda raíz en la comunidad y participan en esta casi todos los habitantes; convirtiendo las calles y plazas de esta bella ciudad en salas de diversión.

Son fundamentalmente importantes los grupos característicos del estado de Quintana Roo, que disfrazados demuestran su alegría bailando por la calle (comparsas y estudiantinas) compuestas por personas de todas las edades, y desde luego, se encuentra el desfile principal de los carros alegóricos a lo largo del malecón de la isla.

Esta fiesta llena de color y alegría las calles de Cozumel, donde usted podrá observar, comparsas, carrozas y hasta diferentes bailes, que lo harán vibrar al ritmo de la música.



CARNAVAL DE VERACRUZ.  




Este carnaval se empezó a festejar desde la época de la colonia. Entonces era estrictamente religioso. En la actualidad desde 1925, tiene nuevas características. Está organizado por un comité que destina los beneficios para obras benéficas.


Se inicia con la Quema del Mal Humor. El cual es encarnado por algún actor, que a su vez, personifica alguna figura pública aborrecida. Al medio día éste personaje corre seguido por un numeroso público que intenta darle alcance, el se escabulle tantas veces puede y se esconde en los lugares mas inverosímiles. 


El jolgorio desatado por la persecución va en aumento. Cuando finalmente al atardecer aprehenden al Mal Humor, lo juzgan chuscamente y lo queman. Por supuesto no a la persona, sino a un representante de cartón, en un despliegue de detonaciones y pirotecnia que tiñe el cielo con luces multicolores. Junto con todo esto, se encienden las luces de la ciudad y los ánimos de la concurrencia, que grita "El Carnaval Ha Comenzado". La ciudad se proclama como la mas alegre del mundo, por lo que las preocupaciones y problemas cotidianos se olvidan. Todos se entregan al regocijo de estar vivo. Se colocan máscaras, antifaces, gorros, disfraces, serpentinas y confeti. Empieza el baile en las principales avenidas, y todos los habitantes y visitantes participan.


Se elige reina del carnaval y rey de la alegría, antes rey feo. El viernes por la tarde, la reina, hace su recorrido junto con su corte en medio de una lluvia de serpentinas y confeti, seguida por su séquito, los directivos del carnaval y los cadetes de la H. Escuela Naval, "Antón Lizardo. El teatro de la ciudad se convierte en palacio real, donde el gobernador del estado le ciñe la corona y le hace entrega del cetro; ella corona a sus altezas reales. Al día siguiente la soberana corona al "rey de la alegría", quien por lo general es algún personaje popular, que fue electo unos días antes. Junto a él se encuentra su corte, "princesos y lambiscones", que lucen vestimentas majestuosas, inspiradas en personajes de leyenda. Después de las coronaciones, "la realeza" desfila por las calles junto con las comparsas de disfraces, máscaras, bastoneras y bandas de música, carros alegóricos en los que lucen todo tipo de diversiones. La procesión es alegre y animada, dicen que capaz de animar al más amargado.


El primer gran desfile se lleva a cabo el sábado por la noche, aproximadamente en seis horas. Es una fiesta hecha por todos y para todos, sin distinción alguna. Adicionalmente a los bailes y desfiles, durante la feria se realizan actividades artísticas, culturales y deportivas.  Asimismo participan grupos folklóricos y musicales, cantantes, bandas, que se dan cita en el zócalo de la ciudad o cualquier sitio donde haya gente deseosa de diversión.



CARNAVAL DE TLAXCALA  


Una de las tradiciones más arraigadas de la tradición en el Estado de Tlaxcala es la celebración de su carnaval. Se caracteriza por la ejecución de danzas de origen indígena nahua. En gran parte del estado, la población organiza esta festividad de acuerdo a los usos y costumbres de cada región. El carnaval en Tlaxcala data de la colonia, fueron los colonizadores españoles quienes lo introdujeron, en el S.XVII. El duque de San Román en 1699, emitió un Acta donde prohibía a los danzantes burlarse de personalidades locales y ordenó que el edicto se pregonara en los idiomas náhuatl y español. Las danzas y música de carnaval fueron creadas por lo indígenas tlaxcaltecas a partir de la asimilación que hicieron de los bailes y música llegados de España entre los siglos XVI y XVII.


Las danzas tlaxcaltecas procuran ser distintas entre sí, pero tiene dos características, son satíricas; Se burlan de las clases altas, usando máscaras de la población de Tlatempan y son religiosas, resultado de la mezcla de los pensamientos filosóficos cristiano e indígena náhua. Los atuendos tienen reminiscencia religiosas, así como algunos sones y canciones. Muchos grupos de bailarines solicitan misas católicas antes de que comience la celebración, para pedir permiso a dios y ofrecerle sus danzas, costumbre heredada del tiempo prehispánico. En las poblaciones donde se llevan a cabo las danzas, la población las considera su principal símbolo de identidad étnica y cultural. A través de ellas expresan su visión del mundo y de su historia. El carnaval, es por ello tan importante y/o igual que la semana santa, navidad, día de muertos y la fiesta patronal.


Las danzas son en su mayoría, del tipo de cuadrillas. Pueden ser de hombres y mujeres. Parejas o hileras que forman un cuadrado o rectángulo. A los grupos de danzantes se les conoce como Camadas y a los integrantes Huehues, viejo en náhuatl. La música es interpretada por bandas de instrumento de viento y batería, aunque pueden usar teclados, baterías y bajos eléctricos. En poblados como Atlihuetzia, Tizatlán y Yauhquemecan, se interpretan cuadrillas llamadas Francesas. En Acuitlapilco, Mazatecochco, Papalotla, Tepeyanco, se ejecutan varias danzas. Charros es una de ellas, donde Vasarios y Doncellas bailan cuatro sones y uno de ellos entona La Muñeca, canto religiosa. Se entonan cantos como El Palomo y El Tlaxcalteco. También hay otras danzas Huehues y Catrinas. Hay varios tipos, el más común Papalotla. Y otras danzas donde hombres se disfrazan de mujeres y bailan La Nana. También la danza de La Culebra, con látigos gruesos que se llaman Cuartas.


En los pueblos de Zacatelco y Xicohtzinco, los danzantes se llaman Chivarudos. Otros usan Huehuetls, son tambores prehispánicos de sonido grave. En las comunidades de Amazac de Guerrero, Contla de Juan Cuematzi, Santa Cruz Tlaxcala y Panotla, danzas de cuadrillas Francesas y Cuatro Rosas y Taragotas. Los danzantes se llaman Catrinas y Levitas. Usan levitas y sombreros de copa y sombrillas simulando la forma de vestir de la burguesía del s.XIX. En todas las poblaciones se elige una reina del carnaval y se realizan desfiles donde participan los danzantes. En Toluca de Guadalupe se realizan las danzas de Taragotas, Los Cuchillos y El Ahorcado. Con música de un violín y una guitarra. Sólo hombres las ejecutan y en los cantos voltean las palabras. Las máscaras son distintas a las de los otros Huehues. Otra danza muy llamativa es la de los Cuchillos, que llevan atados arriba de los tobillos. En San Juan Totolac, cuadrillas de Taragotas, La Jota, Las Cintas y la Garrocha, con sombreros emplumados, capa llamada Gazné, máscara de madera tallada y castañuelas, los hombres. Y las mujeres falda plisada amplia. En el pueblo de San Jorge Tezoquipan cercano a Panotla, se llevan a cabo cuadrillas con coreografía única en el estado. La mitad de los danzantes toman el rol femenino, ya que antiguamente se decía que las mujeres no participaban. Aunque este modo de pensar se modificó, por tradición se siguen ejecutando las danzas por muchos varones.


 
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Comentarios de los lectores
1 Comentario
El Martes, 16 • Febrero • 2010 12:40 pm mayck dijo:
hola que gusto me gusto mucho esta pagina la razon por la que escribo es que yo soy del municipio de panotla y vivo el san jorge tezoquipan ojala y me dijeran com0o podemos difundir un poco mas de informacion acerca de mi poblado y algunos videos de las cuadrillas
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